Plan de Manejo Ambiental del Bloque 31

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El Plan de Manejo Ambiental del Bloque 31 contiene una serie de medidas de naturaleza rutinaria, muy generales, sin asegurar que el Parque Nacional Yasuní no vaya a ser impactado, e ignora las recomendaciones para operaciones petroleras en los trópicos o para áreas de gran riesgo. Por ejemplo, los oleoductos deberían enterrarse a una profundidad que impidan que las lluvias arrastren los materiales que le cubren y lo dejen desprotegido, sin embargo Petrobrás va a enterrarlo a 90cm., es decir, prácticamente en la superficie, y en algunos lugares a 15 cm, donde bastará una simple lluvia para dejarlo al aire.

Sísmica

La empresa Pérez Companc realizó prospección sísmica en 782 Km2. Petrobrás proyectó hacer 167 Km2 adicionales en el bloque 31.

Pozos

Existen dos pozos exploratorios Nenke y Apaika y está previsto la perforación del pozo Timare. Se prevé construir a partir de estos pozos exploratorios dos plataformas petroleras con 12 pozos cada una.

Estaciones

Está previsto la construcción de una Estación Central de Procesamiento (CPF). Según los estudios de impacto ambiental el CPF iba a ser construido fuera del Parque Yasuní, para disminuir los impactos y así fue aprobado por el Ministerio del Ambiente, pero de acuerdo a informaciones de prensa del 20 de abril del 2004, el CPF podría ubicarse dentro del Parque Nacional Yasuní, para evitar un nuevo asentamiento humano a orillas del Napo. Este cambio de planes se decidió por sugerencia del Grupo Asesor Técnico (GAT) del Parque Nacional Yasuní, para lo cual era necesario también construir una carretera dentro del Parque. Esta decisión ha causado mucha polémica. El CPF es una estación que separa del crudo el agua de formación y el gas. A 200 m. del CPF estarían los pozos de reinyección de aguas de formación. El EIA ha identificado la presencia de agua de formación en los yacimientos en una relación de 130.000 barriles de agua por cada 30.000 barriles de crudo. Aunque el EIA establece que el agua de formación que es tóxica será reinyectada no dice a que profundidad ni si hay un plan de contingencia en caso de accidentes. El CPF es el sitio de mayor riesgo ambiental por ser el sitio donde se realiza la separación del agua y del gas. Cuando el GAT hace esta propuesta sólo piensa en los impactos indirectos, pero no valora los impactos directos de la actividad petrolera. Petrobrás acepta porque para ellos es más barato. Pero con la capacidad de corrosión que tienen las aguas de formación.

Oleoductos

Está prevista la construcción de un oleoducto que según los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) del Bloque 31 tendrá una longitud de 32 Km. partirá del CPF y se unirá al oleoducto de Occidental en el Bloque 15, en el sitio Edén Production Facilities EPF. La ruta del oleoducto no está aprobada. Sobre la profundidad hay una leve referencia de que éste estará a 90 cm. de la superficie. Sin embargo en algunas zonas estará enterrado a 15 cm. de la superficie. Además se prevé la construcción de dos sistemas de líneas de flujo. Una llevará el crudo desde las plataformas hasta el CPF y el otro traerá el agua de regreso para la recirculación de agua hasta las plataformas. Sobre la metodología de construcción, el EIA dice que se usará una variedad de métodos en especial en las líneas de flujo a través de ríos y esteros. Esta vaguedad en la descripción de la metodología es inaceptable en un EIA para un Parque Nacional.

Campamentos trabajadores

Está prevista la construcción de un campamento de 5.000 m para albergar entre 100 y 120 trabajadores, que lo ocuparán durante los 20 a 35 días que demora la perforación. Posteriormente el personal fijo será de 5 a 6 personas. Ante esto hay que cuestionarse ¿Cómo podrá un personal tan limitado enfrentar las contingencias, que son inevitables en toda operación petrolera? ¿De dónde se obtendrán los materiales para la construcción del campamento? Y ¿Qué pasará con el campamento una vez que finalice la fase de perforación?

Carreteras

La ruta de acceso constaría de: 51 Km. (23 dentro del parque), con un ancho de carretera de 5,5 metros (para una sola vía) con ensanchamientos cada 250 metros para el cruce de vehículos; el ancho de desbroce será de 20,5 m aunque el Reglamento Ambiental para Operaciones Hidrocarburíferas permita sólo 20 m. a lo largo de los 25 Km. Cuando el derecho de vía se bifurca se establecerá puentes de dosel de 15 m. como corredores de fauna, pero de hecho afectarán 31 metros. Esta carretera ha sido denunciada por científicos de Ecuador, Panamá, Perú, Alemania, Dinamarca, Escocia, España, Grecia, Inglaterra y EEUU como un verdadero peligro, para uno de los parques más importantes del mundo. De hecho en una carta pública manifestaron: El Yasuní es una de las pocas áreas estrictamente protegidas en esta región y es una zona que tendrá cambios climáticos mínimos por el calentamiento global. Si se protege fuertemente al Yasuní, podría ser uno de los pocos lugares que provea protección de largo plazo a poblaciones viables de miles de especies amazónicas, como también a dos especies críticamente amenazadas. Nuestras investigaciones muestran que los impactos negativos de las carreteras son altamente incontrolables en el Yasuní y en las áreas adyacentes. Imágenes satelitales ilustran que si la tendencia actual continúa, dentro de 50 años la mitad de la selva 2 Km. a la redonda de la actual carretera de la Empresa Maxus se perderá por la deforestación. Este camino también ha provocado una mayor cacería de subsistencia y comercial ilegal dentro del parque. En las carreteras al norte y oeste del Yasuní, existe bastante deforestación y una extracción intensiva de recursos incluyendo tala de bosques ilegal. Concluimos que la construcción de un nuevo camino en el parque representa una gran amenaza para la biodiversidad del lugar Basándonos en estas conclusiones, nos oponemos a la construcción de una nueva carretera en el Bloque 31 y en cualquier otra parte del parque. También apoyamos la promulgación de una ley ecuatoriana que prohíba la construcción de caminos en parques nacionales para la extracción de recursos, de manera que los parques mantengan su biodiversidad a largo plazo. (Científicos, 2004).

Otros

El Estudio de Impacto Ambiental menciona construir incineradores y rellenos sanitarios.

Derrames

La empresa reconoce que “los accidentes, derrames o goteos de crudo, aguas de formación, son inevitables en una explotación petrolera”. Si es inevitable ¿por qué operar entonces en áreas protegidas, cuando esta empresa lo hace en su país? ¿Porque aceptar el EIA de una empresa que dice tener “capacidad para minimizar sus impactos y controlar contingencias”, pero jamás los describe así como tampoco las medidas para evitar que se produzcan éstas?

Deforestación

El Ministerio de Ambiente en el 2005 otorgó a Petrobrás una licencia de aprovechamiento forestal especial para extraer 21.577 m3 de madera en pie de bosque nativo, de 89,5Ha de bosque primario y Parque Yasuní por la cantidad de 64.732 dólares. Este gesto demuestra el valor que el Estado le da a las áreas protegidas. En comparación, el Alcalde de Quito cobró al Gobierno nacional 40.000 dólares porque en una manifestación, a favor del Presidente Gutiérrez, se destruyó el jardín de la Plaza Grande, que no tiene más de media hectárea de plantas ornamentales (Oilwatch, AE; 2005).

Referencias

- Título: Atlas Amazónico del Ecuador: Agresiones y resistencias. Subtítulo: Inventario de impactos petroleros. Publicado por: Acción Ecológica, CONAIE.www.accionecologica.org Alejandro de Valdez 2433 y La Gasca, casilla 17-15-246-C - Quito Ecuador. Primera edición: enero 2006. En: http://www.accionecologica.org/petroleo/reporte-de-monitoreo/604-atlas-amazonico

- Acción Ecológica y Oilwatch. 2005. Respuesta al documento “Desenvolvimento do bloco 31 no Parque Nacional Yasuní”, del 30 de marzo de 2005, de Petrobrás.

- Científicos preocupados por el Parque Nacional Yasuní. 2004. Sobre la carretera propuesta por Petrobrás hacia el interior del Parque Nacional Yasuní. 25 de noviembre. Carta dirigida a los presidentes de Ecuador y Brasil.