Petroecuador en Bloque 43 o ITT

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Contrato

En la actualidad la discusión es cuál debe ser el tipo de contrato para este proyecto. Son numerosas las opciones que se barajan, el contrato de participación, el de servicios específicos, asociación, aunque la opción que está sufriendo más presiones es la de economía mixta, donde la empresa nacional participe al 49% con recursos públicos y sea una empresa privada la que asuma el 51% y la operación. Varias compañías privadas, tales como Chevron Texaco, con sede en EE.UU. y Lukoil, de Rusia, han manifestado ya su interés por la licitación de los campos, así como la francesa Total-Fina-Elf, la China National Petroleum Corporation (CNPC) y China Petroleum & Chemical Corporation (Sinopec). También es posible que otros gobiernos se asocien con Ecuador para el proyecto ITT. Ecuador ha invitado a participar, entre otros, a Brasil, México, Colombia, Venezuela, Francia y Noruega (Latintrade, 2005).


Estudios de Impacto Ambiental

Si bien el Plan de Manejo Ambiental para la apertura de los pozos Ishpingo 3 y 4 anunciaba un método donde el crudo que se extraería en las pruebas del pozo iba a parar a tanques cerrados y luego se reinyectaban al pozo; los desechos no orgánicos serían transportados fuera del parque por cada compañía subcontratista, que además debería entregar certificados del destino final de esos desechos. Algunos testigos ya han visto como en Ishpingo 3, siete trabajadores de la empresa Daimi se encargaban de remediar los daños causados cuando se perforó el Ishpingo 1, en 1992. "Se ha sacado de la tierra crudo cristalizado, brea, basura, plásticos, etc. ", dice un técnico de la empresa. "Encontramos 200 metros cúbicos de estos productos", y se tuvieron que contratar los servicios de biorremediación de la Universidad Católica, con bacterias propias del Parque Nacional Yasuní para eliminar el hidrocarburo incrustado en el suelo (Cabezas, 2002).

Para la perforación de los pozos Ishpingo 3 y 4 se realizó un estudio que tenía que describir los impactos posibles para ver cómo evitarlos o minimizarlos. Sin embargo, la empresa encargada (Yawê Cia) realizó un estudio muy general, sin detalles, sin explicar o concretar qué áreas o qué especies exactamente serían las afectadas: así hablaba de “las poblaciones de animales”, las “especies menos sensibles”, “cierta altura”, “pocos metros”. Con este nivel de precisión los impactos descritos podrían referirse a cualquier otra área de exploración petrolera. No había nada en el estudio que se refiriera a la importancia de tratarse de un área protegida y menos del Parque Nacional Yasuní. Tampoco mencionaba los productos químicos exactos que iban a ser utilizados y que pudieran causar daños, y por lo tanto no describió el tipo de daño. Hablaba mucho de probabilidades: “podrá”, “tal vez”, “no se esperan”,... estudios como estos se convierten sólo en formalidades obligadas por el Estado, pero sin el menor interés en la zona que se impacta.

Los daños que puedan afectar a las comunidades indígenas que quedan en el perímetro o cuando el proyecto se transforme en campo, no son tomados seriamente en cuenta ni son concretados: “El impacto a considerar es la segmentación que sufrirán algunas áreas de cacería de los Huaorani, incluida la comunidad de Garzacocha”

El estudio sí advierte que las aguas incrementarán su mineralización, pudiendo inclusive incrementarse las concentraciones de metales pesados, que se producirá cambios en los hábitat de la fauna terrestre y acuática, en áreas abiertas en donde anteriormente existía una cobertura boscosa provocará un cambio en la composición poblacional de la avifauna y de los pequeños mamíferos, pero se limita a eso, a advertir y no da soluciones para aplicar.

Llegando a afirmaciones tan absurdas como decir que: “las actividades de operación de la plataforma no producirán mayores afectaciones a las poblaciones de animales, considerando que ya se habrá producido la colonización de especies menos sensibles al ruido, vibraciones, gases, etc.” (EIA-Yawê Cia).

“Por la naturaleza misma del bosque y su espesura el efecto sobre el paisaje puede ser considerado local y no rebasa límites visuales extensos a los que solo se tiene acceso desde cierta altura. Tal es este efecto que basta internarse pocos metros en la espesura para no percibir afectación alguna desde el punto de vista paisajístico aunque se trate de grandes instalaciones” (EIA- Yawê Cia).

Aunque el estudio consideraba que en los factores ambientales había más de 76 tipos diferentes de impactos negativos, frente a 39 posibles positivos (trabajo, educación y salud), no habló nunca del Parque Nacional Yasuní.

COMUNIDADES/PUEBLOS

Agresiones

En el Proyecto ITT, Petroecuador perforó 5 pozos exploratorios, 2 pozos en zona del Parque: Ishpingo 2 y 1, en éste último hubo en enero de 1993 un derrame de gran magnitud – unos 7 mil barriles de crudo – que afectaron una extensión de más de 3,5 Ha. de un pantano adyacente al pozo, mezclado con lodo y una sustancia blanquecina (según reportaron el Proyecto SUBIR, la Misión Capuchina y la División de Áreas Protegidas). El pozo Ishpingo 1 se encuentra a 2 Km. del Río Yasuní. Los trabajos de remediación fueron la quema del crudo, la tala de 2 Ha. de moretal para tapar el crudo y el cubrimiento con cal. Después de un mes, testigos reportaron que el crudo “llegaba hasta la rodilla” (Acción ecológica, 1993). En 1999 en una inspección que Acción Ecológica realizó a la zona, encontró vestigios del derrame del Ishpingo 1 ocurrido en 1993, lo que significa que la remediación realizada fue insuficiente (Acción Ecológica, 1999).

Resistencia a la empresa

No hay resistencia local en el área del proyecto. Sin embargo ha habido denuncias, protestas y campañas protagonizadas por organizaciones ambientalistas como Acción Ecológica. Periodistas desplazados a Kawymeno, la comunidad Huaorani más cercana, en el Bloque 31, describieron a su salida como Kai, el jefe que dirige esta comunidad de 56 familias apareció vestido con un overol azul, botas amarrillas y una gorra blanca con el logotipo de la petrolera Pérez Companc, que les construyó una cancha deportiva. Petroecuador está construyendo dos casas ovaladas como parte de la compensación social por la perforación del pozo Ishpingo 3. También instaló un taller de carpintería.

El Pueblo Huaorani, ya ha denunciado que no desea que el Yasuní sea nuevamente perforado y protestó en julio del 2005 contra las nuevas concesiones petroleras en el Parque. La resistencia también vive en Quito, donde organizaciones no gubernamentales como Acción Ecológica ya denunciaron en la campaña contra la construcción del Oleoducto de Crudos Pesados, en el 2001, que la ejecución de esta obra amenazaba nuevas zonas en la Amazonía que aún no habían sido intervenidas por la actividad petrolera, debido a que la producción de crudo pesado no era suficiente para llenar el OCP. El Estado abrió de par en par la frontera petrolera, como se denunció, y este es uno más de los proyectos que acabarán con las áreas protegidas, de la mano de Petrobrás, Repsol, Occidental, EnCana y Petroecuador. La Ministra del Ambiente, Lourdes Luque (ex Presidenta de Fundación Natura, capítulo Guayaquil), el 27 de julio del 2001 emitió la licencia ambiental que faculta a Petroecuador a perforar dentro del Parque Nacional Yasuní y, por tanto, a destruirlo.

Para evitarlo varias organizaciones se han unido en la campaña “Yasuní por siempre” en la que se hace una fuerte resistencia a la actividad petrolera en el Yasuní y se ha empezado a denunciar todo lo que estas empresas están haciendo en sus operaciones.

Referencias

Título: Atlas Amazónico del Ecuador: Agresiones y resistencias. Subtítulo: Inventario de impactos petroleros. Publicado por: Acción Ecológica, CONAIE.

Primera edición: enero 2006. En: http://www.accionecologica.org/petroleo/reporte-de-monitoreo/604-atlas-amazonico

• Acción Ecológica. 1993. El Parque Yasuní, Maxus y...? Alerta Verde N° 7, julio

• Acción Ecológica. 2004. Informe de la misión Internacional al Yasuní.

• Acción Ecológica. 1999. El Proyecto ITTI: la Sentencia de muerte para el Parque Nacional Yasuni. Alerta Verde N° 64, enero. • Acción Ecológica. 1999. Informe de la inspección al ITT. Documento sin publicar.

• BNAméricas. 2003. Cuatro compañías interesadas en contrato por ITT. 16 de octubre. http://biblioteca.unmsm.edu.pe • Cabezas, Rodrigo. 2002. El Comercio.

• CENAPRO (Comité de Trabajadores de Petroproducción). 2005. Bombardeos y Occidental. En El Petrolero. Nº 18. julio. Quito. Ecuador • Científicos preocupados por el Parque Nacional Yasuní. 2004. Sobre la carretera propuesta por Petrobrás hacia el interior del Parque Nacional Yasuní. 25 de noviembre. Carta dirigida a los presidentes de Ecuador y Brasil.

• Latintrade. 2005. http://www.latintrade.com/dynamic/index.php?pg=site_es/procurement/ecuador.html

• Petreoecuador. 2002. Contratos petroleros en la Amazonía Ecuatoriana.

• Romoleroux, K. y col. 1995. “Árboles y arbustos encontrados en dos hectáreas de bosque de la Amazonía Ecuatoriana”; en: Estudios sobre diversidad y ecología de plantas.

• Información periodística de los diarios El Comercio y Hoy de los años 2002, 2003 y 2004 sobre el ITT.

• Alerta Verde. ITT. Acción Ecológica.