Estudios de Impacto Ambiental (EIA) del Bloque 31

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Para obtener la licencia ambiental en el Bloque 31, Petrobrás (PEE) contrató a la empresa Consultora Walsh para que hiciera el estudio sobre los impactos ambientales (EIA) que ocasionaría en el centro del Parque Nacional Yasuní la construcción de la siguiente infraestructura: 1.- 2 Plataformas petroleras Apaika y Nenke con 12 pozos cada una. 2.- Estación Central de Procesamiento (CPF). 3.- Líneas de flujo. 4.- Oleoducto. 5.- Carretera. 6.- Infraestructura como campamentos, incineradores y rellenos sanitarios.

En un análisis de ese estudio realizado por Oilwatch y Acción Ecológica (2005) se denuncia que la ruta que recomienda el EIA atraviesa bosque maduro sobre colinas y llanuras aluviales con 8 cruces de ríos y 110 pantanos. Según el EIA esta ruta es la que posee mayor biodiversidad tanto de fauna como de flora y contiene varias especies endémicas y en peligro, sin embargo esa ruta es elegida frente a otras dos opciones,… porque es la más barata. Según el EIA el área directamente intervenida por el proyecto es la siguiente:

Infraestructura Dimensiones Área total intervenida
Carretera 20,4 m x 28 Km. 57,4 hectáreas
Oleoducto 15m x 32 Km. 48 hectáreas
Pozos 0,2 x 24 4,8 hectáreas
CPF 20 hectáreas
Campamento 5.000 metros 0,5 hectárea
Plataformas 4,45 x 2 8,9 hectáreas
TOTAL 139,7 hectáreas


Las plataformas petroleras Apaika y Nenke tendrán una extensión de 4,45 Ha. cada una. A partir de cada una de ellas se perforarán 12 pozos de producción. La perforación de los pozos genera una gran cantidad de contaminantes muy tóxicos llamados ripios de perforación. Las plataformas estarán ubicadas en una zona dominada por bosques maduros en áreas de colinas facilitando la migración de contaminantes hacia abajo. Cada plataforma contará con un almacén de químicos a partir de los cuales pueden producirse accidentes. Cada una de estas facilidades constituye una fuente constante de riesgo al frágil ecosistema del Yasuní.

Manejo de desechos

El EIA identifica dos tipos de desechos: los de origen industrial y los de origen doméstico: Fluidos y ripios de perforación serán enterrados en la plataforma según el EIA; sin embargo el análisis (Oilwatch, AE; 2005) denuncia que este tratamiento es inaceptable, pues contaminará los suelos y acuíferos, y estamos hablando de un Parque Nacional como el Yasuní.

En el Bloque 18 Petrobrás entierra los ripios en hoyos de 2,50m de profundidad que rellenan con los ripios y cubren con la tierra removida; este sistema no garantiza nada, al contrario va a difundir la contaminación en el Parque. El gas que sale asociado con el petróleo va a ser quemado ahí mismo según la empresa “tratando de minimizar la producción de flama y de calor” sin embargo no menciona que lo recomendable a nivel internacional es que el gas sea reinyectado.

Los desechos domésticos dice el EIA que se utilizarán en el lugar como abono (landfarming). La propuesta de landfarming, en una zona en donde no se practica la agricultura es absurda, pero además esta tecnología ha sido duramente cuestionada en donde ha sido aplicada, pues supone esparcir la contaminación en numerosos focos. La experiencia de Petrobrás en el Bloque 18 ha sido hacer numerosos basureros.

Control de erosión

El EIA plantea propuestas tan primitivas como decir que para evitar los deslizamientos de las colinas usarán quintales de tierra y cemento para estabilizar el suelo,…

Almacenamiento de químicos

En la estación también tendrán tanques de almacenamiento con capacidad para 25.000 barriles por día, así como de químicos, pero el EIA desestima el riesgo de tener estos materiales y, por tanto, de protegerlos.

Problemas sociales

A pesar de que el pueblo Waorani está expuesto al peligro de desaparición y que son apenas entre 1500 a 2000 personas. El estudio no reconoce que la mayor parte de las comunidades Waorani están ya afectadas por las actividades petroleras y las carreteras. El estudio no valora que un alto porcentaje de los Wuaorani padecen de hepatitis B y D, ni que han sufrido cambios culturales importantes, tal vez por ello no evalúa los impactos y conflictos que la presencia de esta empresa puede generar al interior de las comunidades Waorani. Antes al contrario, llega a decir que las comunidades especulan con los impactos potenciales, para obtener más beneficios de la empresa, desconoce el Convenio 169 de la OIT sobre derechos indígenas, plantea un método de consulta que es culturalmente inadecuado y, al referirse a las negociaciones, no describe los términos y condiciones de negociación con las comunidades, haciendo aparecer a éstas como igualitarias entre la empresa y las comunidades. A pesar de todo ello el estudio identifica sólo impactos positivos porque las comunidades Waorani y Kichwa “van a ser indemnizadas por los daños sufridos, y porque se crea una posible fuente de trabajo no calificado”, que son a corto plazo, mientras la construcción de la infraestructura tengan lugar.

Referencias

- Título: Atlas Amazónico del Ecuador: Agresiones y resistencias. Subtítulo: Inventario de impactos petroleros. Publicado por: Acción Ecológica, CONAIE.www.accionecologica.org Alejandro de Valdez 2433 y La Gasca, casilla 17-15-246-C - Quito Ecuador. Primera edición: enero 2006. En: http://www.accionecologica.org/petroleo/reporte-de-monitoreo/604-atlas-amazonico

- Acción Ecológica y Oilwatch. 2005. Respuesta al documento “Desenvolvimento do bloco 31 no Parque Nacional Yasuní”, del 30 de marzo de 2005, de Petrobrás.