Estrategias de la empresa y resistencia de las comunidades

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Estrategias de la Empresa

Las estrategias empleadas Para vencer las resistencias de los pueblos donde opera se han firmado compromisos, convenios y acuerdos intracomunitarios con promesas de trabajo, materiales, infraestructura, mejoramiento general, códigos de conducta, pero a cada incumplimiento le ha seguido una agresión más. La empresa se vanagloria de haber construido para las comunidades 11 escuelas primarias, una clínica, tres estaciones de salud rurales, tres jardines infantiles, y una escuela a distancia en Limoncocha, así como que trabajaron para crear proyectos de capacitación de adultos en carpintera, agricultura, habilidades de liderazgo, administración, mecánica, etc. (suministrado por La Universidad Central y los Ministerios de Educación, Agricultura y Bienestar Social), sin embargo en algunas publicaciones ya dan al pueblo Secoya como desaparecido ¿Cuál es el logro entonces?

Nivel comunitario

a. Engaño a las comunidades: • A las comunidades no se les informaba de los impactos de la actividad petrolera, y la empresa se negó en reiteradas ocasiones a entregar el Plan de Manejo Ambiental.

• Los contratos firmados por la empresa ofrecían cláusulas que no incluían las peticiones de las comunidades porque Occidental decía conocer las necesidades de éstas (OISE, 1996). Los contratos no eran firmados por todas las comunidades, ni por todos los dirigentes, y algunos eran obligados a firmar en Quito documentos que las comunidades no aceptaban.

• Finalmente se elaboró un código de conducta que, siendo para sentarse a discutir los términos de las operaciones, obligó a que éstas se den mientras se habla, eliminando derechos constitucionales de acciones legales en caso de desacuerdos.

• Se incumplieron las fechas de contratos.


b. Viajes para desinformar y comprar voluntades • La empresa llevó a dirigentes en viajes a Limoncocha, a Quito, a la costa y a Washington, a hoteles de 4 estrellas para convencerles de dejarles entrar en sus territorios a perforar.


c. Manipulación y división de las comunidades • Generaron una profunda división entre el Pueblo Siona y Secoya, con respecto a las donaciones que la empresa iba a hacer.

• Algunos dirigentes (Javier Piyaguaje), beneficiarios de los viajes, manipularon reuniones para que el resto de la comunidad aceptara la entrada de la empresa.

• Las comunidades en 1997 firman un acuerdo de entrada a cambio de rollos de alambre, mallas para gallineros, pupitres, ollas, motores fuera de borda,...


d. Desprecio cultural • Se han dado abusos de petroleros contra mujeres secoyas.

• Se han expropiado territorios comunitarios en El Edén.

• Se apoya a los jóvenes para que se enfrenten a las tradiciones respetadas por los ancianos.


Nivel legal y judicial

a. Violación sistemática de las leyes • Al no informar a las comunidades como recoge la Constitución.

• Al no presentar estudios de impacto para áreas protegidas

• Al cambiar resoluciones importantes del Tribunal Constitucional.

• Al operar el oleoducto Edén Yuturi- Lago Agrio, sin licencia ambiental.


b. Compra de influencias: • La empresa se ha movido al más alto nivel para ser beneficiaria de todo tipo de ayudas y recibir verdaderas subvenciones para sus operaciones, como la entrega de los campos unificados de Limoncocha y Edén-Yuturi, y el acuerdo de entendimiento entre empresas privadas para la construcción del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP). Para ello se ha valido de funcionarios nacionales que se han plegado a sus ‘beneficios’.


Nivel político

a. Legislar para violar la ley • Se violó la Ley de Hidrocarburos para poder beneficiar a Occidental creando la figura del “convenio de participación”. Con ello se generó unas perdidas al Estado de 70,7 millones de dólares en el Campo unificado de Limoncocha y de 427 millones en el de Edén-Yuturi.

b. La expropiación: paso hacia la violencia institucional • Occidental ha usado la amenaza de la expropiación en el caso de los Secoya para obligarles a plegarse a sus requerimientos.

• Ha expropiado a los Kichwas de El Edén, mientras negociaba con ellos.


Nivel de los medios de comunicación

a. Desinformación en los medios • Invierten enormes cantidades en publicidad para ganarse la opinión de la prensa y ocultar los impactos que ocasionan en las comunidades. b. Campaña de imagen limpia y ecologista

• Centrada en elaboración de publicaciones y en el financiamiento de programas de televisión que le premien por sus labores.

• Editaron un video que se titula “la cara humana del petróleo”, una apología a sus operaciones.


Nivel militar: La represión

a. Oxy facilita acciones militares de vigilancia y control • El 1 de mayo del 2002, Occidental firma un convenio de “cooperación de seguridad militar” con el ejército ecuatoriano. Mientras el ejército (‘IV-D.E. Amazonas’) se hace cargo de: Patrullajes terrestres en Edén y Limoncocha, patrullajes fluviales en Napo, Aguarico y Yuturi, control de personal, armas y explosivos, con controles permanentes y esporádicos; seguridad durante “las fases de construcción y de operación del Oleoducto Edén Yuturi”, del apoyo inmediato a la Empresa en caso de emergencia; también asumen facilitar Información a la empresa sobre actividades de las Fuerzas Armadas. • Y todo ello a cambio de que la empresa Occidental: Construya un campamento en el sector de El Edén, y le de mantenimiento; Alimente al personal militar y le de atención medica en el dispensario de la empresa; entregue un botiquín de primeros auxilios al campamento militar; de transporte terrestre, con dos vehículos y el mantenimiento; proporcione transporte fluvial, con un bote, operador y mantenimiento; así como facilidades de transporte aéreo (helicóptero) y entregue a través de la Brigada de Selva No. 19 “Napo” equipos de comunicación...”


b. La represión criminal al servicio de la empresa • El 10 de enero del 2002 en la comunidad Unión Paltense, las protestas por la construcción del oleoducto desde El Edén hasta Lago Agrio atravesando fincas y próximo a las casas y escuelas, con indemnizaciones de miseria, fueron reprimidas con saña. Actuando en conjunto Policía, Grupo de Operaciones Especiales y Ejército, los campesinos fueron pateados, arrastrados, bombardeados con un centenar de bombas lacrimógenas (dos niños a punto de morir), sus casas allanadas y baleadas, encarcelando a 16 de ellos y torturando a más de 20, incluso a mujeres embarazadas. La represión se dio por pedido de la Oxy con el argumento de haber sido “insultados verbalmente”. El Comité de Derechos Humanos de Shushufindi denunció que "los niños no quieren asistir a las escuelas por temor a los militares y policías que continúan presentes en la zona fuertemente armados" y que "al ver que cualquier persona, sea hombre o mujer se aproxima al área de trabajo de la empresa petrolera, los uniformados, empiezan a disparar, dentro de las propiedades de los campesinos"(CDHS, 2002). El relato grabado de uno de los afectados que prefiere ocultar su identidad es dramático: “Los policías eran como 30 y los del ejército vinieron en 3 camiones, no le puedo decir cuantos eran, pero alrededor de 150, pidieron refuerzos y llegaron a ser casi diez militares por cada adulto de la comunidad, no teníamos más armas que nuestras piedras y se las lanzamos, mientras ellos lanzaban bombas lacrimógenas. A mi yerno le echaron bombas lacrimógenas en la cara y lo arrastraron por las gradas, como si fuera un criminal, a otro le golpearon con un palo y le rompieron la cabeza. Echaron las bombas dentro de las casas, estropeando los alimentos, y patearon a las mujeres como si fueran animales, una de ella abortó por los golpes recibidos. De una tienda se llevaron como mil dólares y pasaron más de una hora disparando. Mataron animales, y una persona de la comunidad, cercana a la empresa decía que dos hermanos eran guerrilleros. Con eso el ejército reprimió más a una población campesina que sólo reclamaba porque la empresa pasa por nuestras fincas sin querernos ver, y sin querer reconocer que son nuestras. Con 64 años fui a la cárcel por defender mis tierras.”

• El 10 de agosto del 2005, tras las reiteradas denuncias de las comunas Kichwas Anakisga y Yamanunka de que sus aguas estaban completamente contaminadas y no contaban con agua limpia para el consumo, y el reiterado desprecio de la empresa; la comuna Anakisga decide hacer un paro. La empresa, que inicialmente acepta hacer remediación de los daños, acaba mandando al relacionador comunitario Jaime Pérez, quien insulta a las mujeres. Ante eso la comuna reacciona y decide mantener la medida de hecho. El 12 de agosto, a las 12 de la noche el Teniente Manzano, con otros dos militares, en estado etílico se presenta en el lugar y grita: “En este paro quienes estamos sufriendo somos los militares y la comunidad, a la empresa Occidental poco les interesa, no es afectada... para que hagan más presión, y si ustedes quieren, cierren esa válvula. O si no en la plataforma Jivino A-10 hay cuatro botones rojos, presiónenlos... para hacer toda esta cuestión ustedes tienen que primero asesorarse y prepararse”. Cuando al día siguiente un grupo de 40 personas se acercó a la plataforma, el teniente Manzano, sin mediar palabra alguna, comenzó a disparar, agrediendo a la Sra. Elvia Grefa con 6 balazos y a dos personas más, entre ellas la vicepresidenta de la Junta Parroquial de Limoncocha (Patricia Mamallacta). Estos hechos fueron denunciados por la Oficina de Derechos Humanos de Shushufindi y la empresa presionó hasta el cansancio a la familia y al presidente de la comunidad para que retiren la demanda, ofreciendo dinero a cambio.

Agresiones y resistencias a Comunidades Indígenas

Occidental, ha entrado a los territorios indígenas sin pedir permiso. Cuando los dirigentes secoyas le pidieron cuentas entonces la empresa planteó la posibilidad de firmar acuerdos que siempre fueron engañosos, mientras de palabra pedían que permitiesen las exploraciones sísmicas, en los convenios hacían firmar que los indígenas aceptaban las “exploraciones hidrocarburíferas”, lo cual incluye la apertura de pozos exploratorios.

La empresa, con turbios negociados, ha ampliado su bloque y ha pedido expropiaciones de territorios kichwas, como las 17,3Ha. en la comuna kichwa de El Edén o de las fincas que no estaban de acuerdo con el paso del Oleoducto construido hasta Lago Agrio.

Occidental es responsable de destrucciones importantes en la Reserva de Limoncocha, y con los secoyas, con quienes establecieron un código de conducta, de los reiterados engaños para poder perforar. En abril del 2004 los comuneros Shuar de Yamanunka tomaron medidas de hecho, con bloqueos, cierres de vías y ocupación de pozos petroleros de Occidental como reclamo para solicitar remediación y compensaciones por la contaminación permanente que les produce la empresa (El Comercio. 2004/abril/30).

La calidad de la operación de Occidental

• En Julio de 1991 se derramó el pozo Jivino 1 y contaminó la Laguna de Limoncocha. Los residuos fueron a una finca donde al comunero no le dijeron de la gran toxicidad de sus residuos. Occidental le pagó con 3 hojas de zinc y 3 volquetas de lastre.

• En septiembre de 1991 Occidental contrató a niños para la limpieza de sus desechos tóxicos.

• En mayo de 1993 derrame de crudo en el río Jivino B.

• En septiembre de 1995 derraman 900 barriles de crudo.

• En 1996 construyendo una carretera sin alcantarillas empantanaron grandes extensiones de tierra que se destruyeron. Ese año perdieron un cargamento de químicos en plena selva que nunca hallaron.

• En 1997 realizan sísmica sin permiso en zona frágil de Pañacocha con un fuerte impacto ambiental, y se denuncian derrames de diesel en los ríos.

• En el 2005 una visita a las instalaciones de esta empresa en El Edén, en la plataforma G de perforación, pudo reconocer un enorme impacto ambiental en el puerto fluvial donde tanques de almacenamiento y gran tráfico de material pesado contrastaba con la mirada cómplice del campamento militar construido por la empresa, mientras los indígenas denuncian permanentes derrames de diesel que caen al río Napo desde esos tanques de almacenamiento, contaminando las aguas de éste y causando enfermedades a las poblaciones que se encuentran aguas abajo. Hay desagües con aguas contaminadas por crudo que quedan en superficie y han formado un pantano de desechos que llegan al río Warmiyuturi, afluente del Napo.

• La inspección a la plataforma A, en el 2005 descubrió una alcantarilla de aguas residuales que permanentemente elimina aguas fecales. Los comuneros denunciaron que en septiembre del 2004 se produjo un derrame de crudo de enormes dimensiones. La población denunció que el Río Yuturi, en otro momento fuente importante de proteínas, ahora es un verdadero basurero sin vida. Los escasos peces no pueden ser consumidos por el olor a diesel, y se han encontrado caimanes muertos por la fuerte contaminación. Sin embargo la empresa afirma que no contamina.

• En la comunidad Shuar de Yamanunka, los tanques de químicos que anuncian su peligrosidad se derraman permanentemente hasta los ríos de donde la comunidad toma el agua. La causa es un mal mantenimiento de las instalaciones.


Referencias

Título: Atlas Amazónico del Ecuador: Agresiones y resistencias. Subtítulo: Inventario de impactos petroleros. Publicado por: Acción Ecológica, CONAIE.

Primera edición: enero 2006. En: http://www.accionecologica.org/petroleo/reporte-de-monitoreo/604-atlas-amazonico


• CDHS (Comitéde Derechos Humanos de Shushufindi). 2002. Niñezafectada por terror petrolero: no van a la escuelapor temor a uniformados. Shushufindi. 25 de enero.

• OISE. 1996.Boletín de Prensa: Sionas Rechazaron Falso Acuerdoentre la Petrolera Occidental y el Pueblo Siona-Secoya.Quito, Ecuador. 14 de Agosto.