Contratos para Bloque Tarapoa

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El 23 de octubre de 1975, se suscribió el “Contrato de Asociación” para la exploración y explotación de Petróleo Crudo entre el Estado, representado por la Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE) y City Investing Company, Cayman Corporation y Southern Union Production Company. Según el contrato, CEPE (hoy Petroecuador) tenía una participación del 5% de la producción de hasta 30.000 barriles diarios de petróleo, mientras que City Investing Company tenía el 95%; el Estado mantenía el derecho a una regalía del 12.5 % de la producción bruta y recibía el 87.31% de los ingresos brutos de City Investing Company como impuesto a la renta. También se estableció la posibilidad de realizar contratos adicionales y modificatorios por mutuo acuerdo, así como la explotación unificada de yacimientos comunes, a través de convenios entre las partes.

Después de investigar la modificación del contrato de Asociación por uno de Participación, la Comisión de Control Cívico de la Corrupción determinó indicios de peculado. Delito penal en el que incurrió el Comité Especial de Licitación (CEL) integrado por el entonces Ministro de Energía y Minas, Dr. Galo Abril Ojeda; los delegados de los Ministros de Finanzas y de Defensa, Economista Iván Andrade y Gral. Jorge Ortega, en su orden; y, el ex Contralor General de Estado, Dr. Juan Carlos Faidutti (por aprobar las modificaciones al contrato); el Consejo de Administración de Petroecuador (CAD) integrado por el Ing. Carlos Loor, economista Vinicio Garzón, Dr. Manuel Andrade (por autorizar la firma del contrato sin incluir las condiciones del Comando Conjunto de las FF.AA.) y el ex Presidente Ejecutivo de Petroecuador, Dr. Federico Veintimilla Salcedo (por suscribir el Contrato modificatorio) (CCCC, 2001). Por todo ello la Comisión contra la Corrupción solicitó la nulidad del llamado "Contrato Modificatorio" celebrado entre Petroecuador y City Investing del 25 de julio de 1995 y del Convenio Modificatorio al Convenio Operacional de Explotación unificada suscrito el 14 de octubre de 1999. Según estimaciones del Comando Conjunto de las FF.AA., el cambio de modalidad en el contrato suscrito con la City Investing Company significa un perjuicio al Estado que supera los 1.200 millones de dólares, por la explotación de los 108 millones de barriles de reservas recuperables (CCCC, 2001).

EnCana es indagada por el traspaso de derechos sin autorización que realizaron las empresas que compró (Hoy, 2004/9/27). El primer caso es el de City Investing Limited, que en 1996 vendió el bloque Tarapoa y 27 a Pacalta Resources Ltd. El segundo caso es cuando ésta, a su vez, transfirió los derechos a AEC Ecuador Ltd. en el año 1999, sin autorización de los ministerios, y el tercero es la compra en el 2000 del 40% del Bloque 15 a Occidental, por AEC, sin la autorización correspondiente .

La venta de City Investing a Pacalta se hizo en 100 millones de dólares y Pacalta lo pactó en alrededor de 1.000 millones a AEC Ecuador, por las inversiones de 230 millones realizadas entre 1996 y 2000, que revalorizaron las reservas del campo. En el 2004 la empresa, asalta nuevamente al Estado imponiéndole un arbitraje para la devolución del IVA por un valor que supera los 120 millones de dólares. Ese año EnCana dijo que iba a vender todos sus intereses en el país a otras compañías. Las compañías son de India, China, y Japón, llegándose en el 2005 a un acuerdo con Andes Petroleum, empresa subsidiaria de la CNPC de China, a quien vendió por 1.420 millones de dólares.

Andes Petroleum es una compañía formada de tres petroleras chinas: China National Petroleum Company (CNPC), China Petroleum and Chemical Corporation (Sinopec), y Sinochem. CNPC será la operadora en todos los bloques, Sinopec tendrá control sobre el proceso de refinamiento, y Sinochem va a construir y manejar los oleoductos (Petroleumworld, 2005).

El Bloque Tarapoa es uno de los más sucios del país que no soportaría una inspección ambiental. Pantanos completamente destruidos y oliendo a azufre, ríos contaminados con aguas de formación, mecheros quemando gas permanentemente,... EnCana mantiene una explotación de crudo de 55.000 barriles diarios en el bloque Tarapoa y en los campos compartidos de Fanny 18B y Mariam 4. En junio del 2004, tenía 462 empleados (con plena dedicación) que trabajaban en sus tres bloques de operaciones en Ecuador, con 162 contratistas. Sin embargo hay que hacer notar que muchos de esos empleados eran trabajadores de seguridad y que en el 2000 los salarios eran de 2,5 dólares al día por 12 horas de trabajo (Acción Ecológica, 2000). Es la empresa con más acciones en el OCP (31.4% según www.globalaware.org )

Estudios de impacto Ambiental

De acuerdo al estudio realizado para la prospección Sísmica 3D en Fanny Sur reconoce que “ecológicamente la región Amazónica posee ecosistemas muy frágiles con la más alta biodiversidad del mundo, por lo cual amerita un tratamiento especial de conservación y protección”. De igual manera reconoce que “gran número de familias siguen utilizando el agua proveniente de los pozos, esteros y lluvia”, sin embargo la empresa sigue produciendo derrames importantes. En el año 2002, en el bloque Tarapoa se inició la apertura de nueve plataformas para la perforación de pozos en una zona conocida de Patrimonio Forestal. En este mismo año la familia Zambrano denunció que la empresa les ha podrido 2Ha. de cultivos de café y le ha cerrado el acceso a su finca obligándole a entrar por los pantanos. El campo de pozos petroleros Dorine, se encuentra a 15 minutos de la cabecera cantonal; aquí la compañía llego después de los campesinos y convenció a algunos para que le vendieran una parte de la propiedad y a otros les dijo que traería bienestar su presencia. El Sr. Encarnación vive mas de 15 años en la zona y manifiesta que el nivel de producción agrícola ha disminuido, así un árbol de naranjas que producía 5.000 naranjas al año hoy no llegan ni a mil, los pastos no crecen, los frutales no dan frutos, el maíz produce mazorcas con muy poco peso. Todas las plantas tienen unas machas blanquecinas como si se hubiera regado algo sobre ellas. Las hojas de café presentan manchas y perforaciones producto de las lluvias ácidas. Las gallinas de manera permanente nacen con deformaciones y mueren a los pocos días. Todos los campesinos que viven en un área de 2 kilómetros alrededor de la Estación Dorine denuncian daños en la producción agrícola. En el 2003 la familia Valarezo denunció como tras la construcción de la plataforma de perforación Mahogany, EnCana acabó con las vertientes de agua del sector y se contaminaron los animales, pues las vertientes ya no traían el agua cristalina, sino los desechos de la plataforma, siendo un agua pestilente. La empresa no respondió. Ese mismo año la familia Olivares denunció que en la estación Mariam Baty, “se suscitó un derrame de petróleo de gran magnitud, regándose hacia el estero de la comunidad” y afectando la caza y la pesca de quienes habitan el sector. Se produjeron denuncias de campesinos a los que la empresa se negó a pagar el verdadero ancho de vía que utiliza para sus oleoductos, cientos de denuncias y cientos de silencios por respuesta.

Convenios con las comunidades

El 3 de diciembre de 1999, se firmó un convenio con el pueblo Siona para hacer sísmica en el sector de la Reserva de Producción Faunística de Cuyabeno (RPFC). Dicho convenio recogía que: “La organización indígena Siona ‘no cobrará dinero en efectivo por indemnización’,...sino 2.840 planchas de duratecho, un ‘tractorcito’ cortador de hierba, cuatro guadañas eléctricas, tres baterías cargadas con energía solar,...” a cambio del permiso para destruir la Reserva Cuyabeno. Los convenios con los indígenas serán muy frecuentes y la mayoría de las veces por necesidades creadas. En el 2003, los indígenas Siona negocian, con apoyo del FEPP (ONG de desarrollo), para que se realice sísmica en 17.000Ha dentro de la Reserva Cuyabeno. La empresa obtiene el permiso de los Siona por 340.000 dólares más un par de autos. Con la población colona también se harán frecuentes convenios en los que a cambio del agua potable que se va a perder con las operaciones petroleras, se pedirán canchas deportivas, letrinas escolares, cocinas comunitarias, útiles escolares,... o incluso empleos de los comuneros. La empresa aprovecha el abandono del Estado para hacer clientelismo y no aportar con lo que realmente sería necesario en comunidades donde los niveles de contaminación hacen la vida imposible, disminuyendo la nutrición de la población, dificultando sus cultivos, amenazando el ganado y consumiendo aguas tóxicas. En 1995 cuando la empresa quiso ampliar la producción del bloque, se hizo un convenio con la FOCAN (Federación de Organizaciones Campesinas de Aguas Negras) asesorados por el FEPP; después de 2 años se evaluó como un fracaso el convenio, pues lo único que sirvió de algo fue el médico puesto por la empresa. La gente hace paros, pero obtiene escasos beneficios. Las promesas de dotar a la población de agua potable siempre se incumplieron. La empresa, tras derramar crudo y afectar a los campesinos, ha firmado acuerdos en los que no asegura la limpieza completa, ni la forma de hacerla, y manifiesta a los afectados que los derrames “son cosas que naturalmente deben producirse” (1999). A cada derrame no se corresponde una indemnización millonaria que el Estado obligue a pagar, por lo que la empresa puede permitirse el lujo de contaminar que siempre le resultará barato.