Bloque 43 o ITT

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Reservas naturales en el área

Ubicación del Bloque 43 o ITT
Fuente: Acción Ecológica

El 71% del Parque Nacional Yasuní fue declarado Zona Intangible en 1999. Esto, que se ha presentado como un éxito, en el fondo es un permiso para que se pueda operar en el resto del parque (casi la mitad del mismo) y por lo tanto, un permiso para destruirlo como demuestran los estudios de impacto que las empresas que operan en él han realizado (REPSOL-YPF, EnCana, Petrobrás, Occidental y Petroecuador).

El Parque Nacional Yasuní está calificado científicamente como REFUGIO DEL PLEISTOCENO y declarado por la UNESCO en 1989, Reserva de la Biosfera Yasuní. En él ríos como el Yasuní, Cononaco, Nashiño y Tiputini, tienen una importancia enorme, pues posee zonas planas inundables temporalmente, zonas pantanosas, pozas y los complejos lacustres de Jatuncocha, Garzacocha y Lagartococha.

HISTORIA DEL PROYECTO ITT

Este proyecto en su inicio se denominaba Ishpingo-Tambococha-Tiputini-Imuya (ITTI), sin embargo se quedó como ITT, toda vez que el sector de Imuya, al norte del río Napo pasó a ser Zona Intangible. El ITT es todavía un proyecto de bloque, iniciado por Petroecuador en 1992, cuando abrió 600 Km. de líneas sísmicas. Por sus especiales características, volumen de reservas y perspectivas de las empresas y los enormes riesgos que supone para el Parque Nacional Yasuní, lo incluimos en este Atlas.

Shell perforó el pozo Tiputini-1 en 1948 y encontró un petróleo muy pesado (11 grados API). En los 70 la empresa Minas y Petróleos perforó también en esa zona el pozo Tiputini-Minas-1, que produjo 228 barriles de petróleo diarios de 15 grados API. Finalmente, Petroecuador en 1992 perforó 3 pozos exploratorios, Ishpingo, Tambococha y Tiputini, cuyas iniciales dan nombre al proyecto. Los resultados fueron el descubrimiento de unas reservas inmensas, 700 millones de barriles, que en el 2001 tras la apertura de los pozos Ishpingo 3 y 4 estas reservas se calcularon en más de 1.500 millones (algunos cifran en más de 2.000 millones) entre reservas probadas (900 millones) y probables (600 millones). Estas perforaciones fueron realizadas por la empresa argentina Empresa Pérez Compac luego de firmar un cuestionado contrato con Petroecuador. Se denunció que el contrato fue irregular puesto que se procedió a realizar contratación directa con Pérez Companc, sin seguir el procedimiento legal. Las reservas estimadas (probadas y probables en conjunto) en cada campo de este bloque son: campo Ishpingo 716 millones de barriles de reserva; campo Tambococha 308 millones de barriles, campo Tiputini 57 millones de reserva; campo Yasuní 235 millones de barriles de reservas y campo Wuilla 93 millones de reservas, y otras. Solo las reservas de este bloque ITT, suman más que todas las reservas probadas de los bloques que están en poder de las empresas privadas; sin embargo este es un crudo muy pesado, de 14º API. Por lo que el Proyecto que propone la explotación de este crudo va acompañado de una enorme infraestructura, desde oleoductos a plantas generadoras de energía y refinerías en el mismo lugar de extracción, lo que anuncia una inversión estimada en más de 3.000 millones de dólares y un impacto al ambiente semejante al causado por Chevron Texaco.

Este proyecto ha sido excluido de las rondas de licitaciones debido a que éstas están concebidas bajo un marco contractual de Participación para actividades de riesgo exploratorio que no es el caso del ITT donde Petroecuador invirtió en actividades exploratorias descubriendo las reservas y calidad del crudo que ahí existe. Pero, si bien estas reservas fueron descubiertas a inicios de los 90, durante el gobierno de Lucio Gutiérrez (2003-2005), se contrata a la firma francesa Beicip Franlab, con la intención de que estas reservas aparezcan como un nuevo descubrimiento y pueda ser ofertado a empresas privadas excluyendo a la empresa nacional. En la actualidad Petrobrás ya ha ofertado por el 30% del proyecto. El Comité de Asesores de Petroecuador define que este es el proyecto que sostendrá a la empresa en los próximos 15 años. Mientras tanto el Ministro de Energía, Pedro Freile, dijo “ésta es la balsa con la que el país va a sobrevivir”. Con este proyecto se pretende ampliar el periodo de vida petrolero del país, a costa de cualquier otra pérdida. No en vano el presidente de Petroecuador, en el 2001, Rodolfo Barniol ya anunció: “Ecuador debe decidir qué está dispuesto a sacrificar por el petróleo”.

Algunas cifras de este Proyecto dan una idea de la envergadura del impacto. Se propone para esta zona:

• Perforar 7 pozos verticales, 31 direccionales y 38 horizontales. Todos en racimos (aunque algunas fuentes ya hablan de 133 pozos petroleros entre los tres campos)

• Construir la Estación Central de Producción en Tiputini (ECP)

• Generar electricidad de 42 MW en la Estación Central de Producción

• Construir facilidades de superficie diseñadas para procesar una producción de 130.000 barriles diarios de petróleo y 450.000 barriles diarios de aguas de desecho (casi 4 barriles de agua por cada uno de crudo), aunque algunas fuentes ya hablan de más de 200.000 barriles de petróleo y 700.000 barriles de aguas de formación

• Construir 35Km. de líneas de reinyección del agua de formación desde ECP hasta 17 pozos ubicados en el flanco oeste de los campos • Reducir la viscosidad del crudo mediante su calentamiento a 200ºF (93ºC) usando el exceso de calor del sistema de generación eléctrica en ECP, y con instalaciones para el calentamiento

• Construir un oleoducto de 174 kilómetros de largo hasta Shushufindi, con 24 pulgadas de ancho, y 60km. más hasta Lago Agrio

• Instalar plantas mejoradoras de crudo para aumentar el grado API del mismo, así como refinerías y plantas generadoras de electricidad con los residuos del crudo producido

• Invertir unos 1.400 millones de dólares para la etapa de desarrollo y producción de los campos y unos 930 millones de dólares para su industrialización Con estas cifras este proyecto supone el final de esta área protegida. No se pueden perforar de 76 a 133 pozos petroleros y toda la infraestructura prevista y creer que puede seguir siendo “área natural protegida”.

Adicionalmente se sabe que hay planes de construir una refinería para abastecerse de energía.

Referencias

Título: Atlas Amazónico del Ecuador: Agresiones y resistencias. Subtítulo: Inventario de impactos petroleros. Publicado por: Acción Ecológica, CONAIE.

Primera edición: enero 2006. En: http://www.accionecologica.org/petroleo/reporte-de-monitoreo/604-atlas-amazonico